Los Pumas derrotaron a Escocia y se clasificaron por primera vez en su historia a «semis». Pero no se conforman y van por Sudáfrica, en busca de la final.

París. Defendiendo hasta el último aliento. Así fue el triunfo de Los Pumas sobre Escocia por 19 a 13, victoria que le permite al seleccionado nacional ingresar en la historia más grande del rugby argentino y ubicarse entre los cuatro mejores equipos del Mundial de Francia.
Tal vez no fue el partido más brillante de los dirigidos por Marcelo Loffreda. Es más, se cometieron bastantes más errores de lo aconsejable. ¡Pero qué importa eso ahora! El equipo argentino necesitaba ganar y lo hizo, con mayor angustia de lo esperado, pero con absoluta justicia.
Los dos conjuntos plantearon el partido en forma idéntica. Mucha defensa, juego corto cerca de las formaciones y kicks altos. Por eso, el que tuviera a los mejores intérpretes iba a prevalecer. Y Argentina lo tuvo a Juan Martín Hernández. El 10 volvió a jugar en gran nivel. Siguió al pie de la letra el plan táctico, con sus kicks ubicó constantemente a los británicos en su campo y se dio el lujo de anotar otro drop de zurda, su pierna menos hábil.
Los Pumas empezaron a ganar después de los primeros 20 minutos. Hasta allí, todo había sido muy equilibrado y aunque los albicelestes tuvieron ventaja territorial, la defensa azul fue muy sólida. Dos penales de Felipe Contepomi dejaron a los argentinos arriba y un try de Gonzalo Longo, fruto de la presión, puso el resultado 13 a 3.

“El mago” Hernández. En el inicio del segundo tiempo comenzó el concierto de Hernández. Enloqueció a los del “Cardo” con kicks para todos los gustos: altos, cruzados, profundos… En campo contrario Argentina volvió a estirar el score, en este caso con otro penal de Felipe y con un drop del “Maradona del rugby”.
Es más, Los Pumas pudieron haber definido totalmente el partido pero no lograron volver a marcar, a pesar de ubicarse constantemente en el campo rival.

Entonces, el entrenador de Escocia movió el banco y su equipo reaccionó. El grandote Scott MaCleod apiló rivales y puso a los azules a metros del in goal Puma. Jugaron por el lado corto y Chris Cusiter apoyó; y Paterson convirtió desde la bandera y dejó el partido a 6 de diferencia, a tiro de try convertido.
Argentina volvió a ubicarse en el campo rival, pero volvió a fallar en el line y no tuvo precisión para progresar.

A sufrir. Los últimos minutos fueron puro sufrimiento, para el infarto. Escocia se fue con todo y forzó un line a cinco metros. En ese momento resurgió como nunca la garra de Los Pumas, que defendieron con fiereza y no les permitieron a los británicos avanzar un metro. El apertura Dan Parks se la jugó con un kick para el grandote sean Lamont, pero la pelota se fue al lateral y los casi 4 mil argentinos presentes en el estadio respiraron aliviados.
Quedó tiempo para la última jugada, donde Escocia volvió a invadir los últimos 22 metros argentinos, pero un knock on con el tiempo cumplido selló la victoria y el pasaporte a semifinales.
Fue una dura prueba la que atravesaron los argentinos, ya que por primera vez en el torneo eran claros favoritos para alcanzar el triunfo, y una derrota, nada raro en este Mundial lleno de sorpresas, hubiera tirado por la borda el brillante trabajo realizado hasta el momento.

El próximo domingo Los Pumas volverán a ser punto y necesitarán de su inagotable entrega para seguir escribiendo páginas de gloria en el gran libro del rugby argentino.









