Sin despeinarse, Argentina le ganó 2-0 a Venezuela en Maracaibo. Milito y Messi anotaron los goles.

Sin exigirse de acuerdo a su historia y a sus individualidades, Argentina cumplió anoche con un mero trámite: le ganó 2-0 a Venezuela, por la segunda fecha de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial de Sudáfrica 2010, cumpliendo un desempeño colectivo deslucido.
El equipo de Alfio Basile sacó la diferencia en el primer tiempo y la mantuvo en el segundo. Al cabo de dos partidos, está primero, con el puntaje ideal y el arco invicto, pero dejó una deuda en el juego, teniendo en cuenta la debilidad de los rivales que le tocó enfrentar y lo poco que se brindó por el espectáculo, aunque eso, en una eliminatoria, puede parecer demasiado pretencioso.
El representativo nacional fue efectivo y utilitario, pero no hubo derroche de energías y tampoco la necesidad de arriesgar. En la tierra de la salsa, jugó a ritmo de bolero, por momentos con una lentitud exasperante.
A continuación los videos de los goles…
Lo de Argentina no sólo fue deslucido en ataque, sino que mostró dificultades en defensa, sobre todo por el sector de Ibarra, quien salió a buscar a Arango demasiado lejos y dio permanentes ventajas, que el cordobés Demichelis, la figura del partido, resolvió más de una vez con acierto a las espadas del lateral de Boca. Por los inconvenientes que tuvo y el poco juego asociado que mostró, el 2-0 con el que concluyó el primer tiempo pareció exagerado.
A los 15 minutos, un tiro libre de Riquelme al centro del área chica encontró sólo a Gabriel Milito, habilitado por Rey, quien anotó de cabeza su primer gol en la selección. Y el segundo llegó tras una jugada que inició Demichelis cerca de la mitad de la cancha.
El de Justiniano Posse la jugó para Tevez, quien la tocó hacia atrás para que Messi, después de desprenderse de su marcador, sacara un zurdazo tremendo, que se metió junto al palo derecho del arquero Renny Vega.
Aunque quedaba un tiempo completo por delante, el 2-0 ya se insinuó como irremontable por la eficacia de Argentina y ese valor agregado que le dan sus individualidades, pese a que, otra vez, no tuvo un juego colectivo destacado.
A regular. En el complemento Argentina pudo haber ganado por algún gol más, pero desperdició las situaciones que fabricó. Tevez y Messi tuvieron las suyas y el debutante Germán Denis (reemplazó al del Manchester United) dilapidó un par muy claras. La lesión del cordobés Burdisso fue el otro hecho que le puso algo de suspenso a la etapa.
No dejó de sorprender que la selección jugara de contragolpe ante un rival muy inferior. Quizá fue un argumento escénico, teniendo en cuenta que en el «Pachencho» Romero, Brasil le había ganado de contra la final de la Copa América. Pero, además, Argentina fue displicente, un lujo que, frente a otro rival, le hubiera costado caro.









