Recomendaciones para conservar la privacidad en la red social

Lo que hay que saber para no correr riesgos en redes como Facebook,

Después de la revuelta que desató Facebook hace una semana, en Internet tres asuntos críticos comenzaron a resonar: la privacidad, los derechos de autor y los términos de uso del servicio.

Muchos pensaron que esta popular red se apropiaría de todos nuestros contenidos publicados allí; textos, fotos, vídeos etc.Y aunque esto no es así y (fuera de sonar un poco exagerada la licencia a perpetuidad que reclama Facebook para los contenidos subidos por los usuarios) la privacidad siempre se ve un poco vulnerada cuando se trata de redes sociales.

Algunos pensarán ¿Por qué esto es así? La respuesta es que los grandes de las redes sociales del tipo Facebook, constituyen su negocio sabiendo de nosotros, presentándonos publicidad orientada a nuestros intereses, inclusive el aumento de las visitas son la base económica de estas compañías; tal como la TV de aire vive de la publicidad y, por ende, del rating.

Sabiendo el funcionamiento de estas redes, podremos brindar la información precisa para poner la publicidad a nuestro servicio, evitar abusos de extraños y, sobre todas las cosas proteger la seguridad personal y patrimonial de nuestra familia.

» Existen perfiles de distinta clase: los públicos y los privados. Los primeros pueden ser visualizados por cualquiera que esté suscripto a esa red social. A menos que manifestemos nuestra intención de poner nuestro perfil al alcance de un clic para todo el mundo. Lo mas recomendable es crear este perfil y que sea privado con el sólo acceso de nuestros contactos o “amigos” según Facebook.

» Por más que nuestro perfil sea privado no hay que revelar nuestra dirección postal, teléfono, celular, datos patrimoniales, números de cuentas de banco, tarjetas de crédito, documento de identidad etc. Como veremos a continuación un «amigo» puede repetir esta información en su perfil aún sin malas intenciones, publicando nuestros datos al alcance los demás usuarios.

Identidad digital

La desventaja de ponernos en contacto con millones de personas de una manera sencilla, es que perdemos el control y monitoreo de la información que subimos a Internet; esto es así debido a la naturaleza de Internet, independientemente de Facebok, MySpace o Google. Es muy sencillo copiar una foto, guardar un vídeo; estas son cosas que pueden hacerse desde cualquier lugar con tan sólo estar conectado. Toda nuestra info personal desde fotos vídeos, hasta textos etc, además pueden enviarse por e-mail subirse a un blog o ser transferidos por chat.

Es natural el querer tener un control sobre la información personal que publicamos (por más que tengamos perfiles privados) pero este es un deseo que resulta imposible; los sitios no pueden poner límites a los otros usuarios en lo que hagan con el contenido de sus páginas. Y si lo llegasen a conseguir, igualmente alguien le encuentra la vuelta.

Más realista es considerar que lo que subimos a Internet se vuelve una cosa pública. Por eso, no hay que subir a nuestros perfiles (de cualquier red social) material que no estaríamos dispuestos a mostrar a personas desconocidas. Esto imita lo que podemos (o mas bien) nos conviene poner en línea, pero al menos nos da una pequeña garantía de seguridad.

La regla es: si es algo que puede ser mostrado en público y a millones de desconocidos, es lícito publicarlo en Facebook. Si no, lo mejor pensarlo dos veces.

» Por ejemplo en el supuesto de subir fotos, vídeos, etc. es de suma importancia que estos no revelen nuestra dirección postal, horarios familiares, escuela a la que van nuestros hijos, la existencia de un patrimonio que pudiera tentar a sujetos malintencionados etc.

» Pasa lo mismo con documentos de cuyo copyright depende nuestro sostén o de la empresa para la que trabajamos. Al subirlos a la red perdemos control sobre ellos. Y aquí no hay límites geográficos para hacer una o diez demandas judiciales ya que ese contenido puede multiplicarse en tan solo poco tiempo.

» También es conveniente dejar al margen la publicación de las fotos de nuestros hijos menores de edad. Tampoco hay que subir fotos de los hijos de nuestros conocidos, familiares o amigos bajo ningún punto. Siempre tenemos que tener presente que esa potestad es exclusiva de sus respectivos padres.

» Tampoco es recomendable revelar cuándo nos vamos de vacaciones o de viaje, ni por cuánto tiempo ni a qué lugar.

Opciones

» Cuando nos suscribimos a una red social, hay que revisar detenidamente las opciones de privacidad limitando estrictamente quién accederá a nuestra información. Aunque, como señalamos anteriormente, esto no garantiza que nuestros contactos no repliquen nuestros datos.

En Facebook arriba a la derecha está la etiqueta Configuración en la que, si colocamos el ratón sobre ella, se despliegan las opciones “privacidad” que se desdobla en cuatro categorías, la que nos permite establecer quiénes tendrán acceso a nuestro perfil, leer la información básica y la personal, ver las actualizaciones de estado, quién puede encontrarnos en una búsqueda y qué historias aparecen en tu tablón de anuncios (llamado Muro, en Facebook), entre otras.

Elegir cuidadosamente el tipo de noticias que se visualizarán y limitar el acceso sólo para nuestros amigos, es el primer paso para tener un control sobre nuestra identidad digital.

En las otras redes sociales las opciones están explicadas por sí mismas aunque puede ser una cantidad abrumadora.

Es una buena (e importante) idea dedicar tiempo al tema de la privacidad, como también comentar o enseñar a nuestros contactos o familiares sobre estas cuestiones para que nuestro círculo íntimo virtual esté más atento de los riesgos, sobre todos los menores de edad.

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