Cristina, mucho gusto. Mi nombre es Fernando Peña, soy actor, tengo 45 años y soy uruguayo. Peco de inocente si pienso que usted no me conoce, pero como realmente no lo sé, porque no me cabe duda que debe de estar muy ocupada últimamente trabajando para que este país salga adelante, cometo la formalidad de presentarme. Siempre pienso lo difícil que debe ser manejar un país… Yo seguramente trabajo menos de la mitad que usted y a veces me encuentro aturdido por el estrés y los problemas. Tengo un puñado de empleados, todos me facturan y yo pago IVA, le aclaro por las dudas, y eso a veces no me deja dormir porque ellos están a mi cargo. ¡Me imagino usted! Tantos millones de personas a su cargo, ¡qué lío, qué hastío! La verdad es que no me gustaría estar en sus zapatos. Aunque le confieso que me encanta travestirme, amo los tacos y algunos de sus zapatos son hermosísimos. La felicito por su gusto al vestirse.
Mi vida transcurre de una manera bastante normal: trabajo en una radio de siete a diez de la mañana, después generalmente duermo hasta la una y almuerzo en mi casa. Tengo una empleada llamada María, que está conmigo hace quince años y me cocina casero y riquísimo, aunque veces por cuestiones laborales almuerzo afuera. Algunos días se me hacen más pesados porque tengo notas gráficas o televisivas o ensayos, pruebas de ropa, estudio el guión o preparo el programa para el día siguiente, pero por lo general no tengo una vida demasiado agitada.
Mi celular suena mucho menos que el suyo, y todavía por suerte tengo uno solo. Pero le quiero contar algo que ocurrió el miércoles pasado. Es que desde entonces mi celular no deja de sonar: Telefe, Canal 13, Canal 26, diarios, revistas, Télam… De pronto todos quieren hablar conmigo. Siempre quieren hablar conmigo cuando soy nota, y soy nota cuando me pasa algo feo, algo malo. Cuando estoy por estrenar una obra de teatro -mañana, por ejemplo- nadie llama. Para eso nadie llama. Llaman cuando estoy por morirme, cuando hago algún «escándalo» o, en este caso, cuando fui palangana para los vómitos de Luis D’Elía. Es que D’Elía se siente mal. Se siente mal porque no es coherente, se siente mal porque no tiene paz. Alguien que verbaliza que quiere matar a todos los blancos, a todos los rubios, a todos los que viven donde él no vive, a todos lo que tienen plata, no puede tener paz, o tiene la paz de Mengele.
Le cuento que todo empezó cuando llamé a la casa de D’Elía el miércoles porque quería hablar tranquilo con él por los episodios del martes: el golpe que le pegó a un señor en la plaza. Me atendió su hijo, aparentemente Luis no estaba. Le pregunté sencillamente qué le había parecido lo que pasó. Balbuceó cosas sin contenido ni compromiso y cortó.
Al día siguiente insistí, ya que me parecía justo que se descargara el propio Luis. Me saludó con un «¿qué hacés, sorete?» y empezó a descomponerse y a vomitar, pobre Luis, no paraba de vomitar. ¡Vomitó tanto que pensé que se iba a morir! Estaba realmente muy mal, muy descompuesto. Le quise recordar el día en el que en el cine Metro, cuando Lanata presentó su película Deuda, él me quiso dar la mano y fui yo quien se negó. Me negué, Cristina, porque yo no le doy la mano a gente que no está bien parada, no es mi estilo. Para mí, no estar bien parado es no ser consecuente, no ser fiel.
Acepto contradicciones, acepto enojos, peleas, puteadas, pero no tolero a las personas que se cruzan de vereda por algunos pesos. No comparto las ganas de matar. El odio profundo y arraigado tampoco. Las ganas de desunir, de embarullar y de confundir a la gente tampoco. Cuando me cortó diciéndome: «Chau, querido…», enseguida empezaron los llamados, primero de mis amigos que me advertían que me iban a mandar a matar, que yo estaba loco, que cómo me iba a meter con ese tipo que está tan cerca de los Kirchner, que D’Elía tiene muuuucho poder, que es tremendamente peligroso. Entonces, por las dudas hablé con mi abogado. ¡Mi abogado me contestó que no había nada qué hacer porque el jefe de D’Elía es el ministro del Interior! Entonces sentí un poco de miedo. ¿Es así Cristina? Tranquilíceme y dígame que no, que Luis no trabaja para usted o para algún ministro. Pero, aun siendo así, mi miedo no es que D’Elía me mate, Cristina; mi miedo se basa en que lo anterior sea verdad. ¿Puede ser verdad que este hombre esté empleado para reprimir y contramarchar? ¿Para patotear? ¿Puede ser verdad? Ése es mi verdadero miedo. De todos modos lo dudo.
Yo soy actor, no político ni periodista, y a veces, aunque no parezca, soy bastante ingenuo y estoy bastante desinformado. Toda la gente que me rodea, incluidos mis oyentes, que no son pocos, me dicen que sí, que es así. Eso me aterra. Vivir en un país de locos, de incoherentes, de patoteros. Me aterra estar en manos de retorcidos maquiavélicos que callan a los que opinamos diferente. Me aterra el subdesarrollo intelectual, el manejo sucio, la falta de democracia, eso me aterra Cristina. De todos modos, le repito, lo dudo.
Pero por las dudas le pido que tenga usted mucho cuidado con este señor que odia a los que tienen plata, a los que tienen auto, a los blancos, a los que viven en zona norte. Cuídese usted también, le pido por favor, usted tiene plata, es blanca, tiene auto y vive en Olivos. A ver si este señor cambia de idea como es su costumbre y se le viene encima. Yo que usted me alejaría de él, no lo tendría sentado atrás en sus actos, ni me reuniría tan seguido con él.
De todas maneras, usted sabe lo que hace, no tengo dudas. No pierdo las esperanzas, quiero creer que vivo en un país serio donde se respeta al ciudadano y no se lo corre con otros ciudadanos a sueldo; quiero creer que el dinero se está usando bien, que lo del campo se va a solucionar, que podré volver a ir a Córdoba, a Entre Ríos, a cualquier provincia en auto, en avión, a mi país, el Uruguay… por tierra algún día también.
Quiero creer que pronto la Argentina, además de los cuatro climas, Fangio, Maradona y Monzón, va a ser una tierra fértil, el granero del mundo que alguna vez supo ser, que funcionará todo como corresponde, que se podrá sacar un DNI y un pasaporte en menos de un mes, que tendremos una policía seria y responsable, que habrá educación, salud, piripipí piripipí piripipí, y todo lo que usted ya sabe que necesita un país serio. No me cabe duda de que usted lo logrará. También quiero creer que la gente, incluso mis oyentes, hablan pavadas y que Luis D’Elía es un señor apasionado, sanguíneo, al que a veces, como dijo en C5N, se le suelta la cadena. Esa nota la vio, ¿no? Quiero creer, Cristina, que Luis es solamente un loco lindo que a veces se va de boca como todos. Quiero creer que es tan justiciero que en su afán por imponer justicia social se desborda y se desboca. Quiero creer que nunca va a matar a alguien y que es un buen hombre. Quiero creer que ni usted ni nadie le pagan un centavo. Quiero creer que usted le perdona todo porque le tiene estima. Quiero creer que somos latinos y por eso un tanto irreverentes, a veces también agresivos y autoritarios. Quiero creer que D’Elía no me odia y que, la próxima vez que me lo cruce en un cine o donde sea, me haya demostrado que es un hombre coherente, trabajador decente con sueldo en blanco y buenas intenciones.
Cuando todo eso suceda, le daré la mano a D’Elía y gritaré: «Viva Cristina»… Cuántas ganas tengo que todo eso suceda. ¿Estaré pecando de inocente e ingenuo otra vez? Espero que no.
La saluda cordialmente,
Fernando Peña
Visto en Primicias Ya










hola llege a leer esta carta de peña x un cometario en la tv, quien es hoy la q nos educa, y lei los comentarios de cada uno, coinsido con muchos de ustedes y con otros no esp los violentos de siempre los q discriminan pregunto no se dan cuenta del impacto q causan en nosotros al leer sus comentarios pienso donde iremos a terminar los jovenes, q nos dejan para mañana, no tenemos ejemplos, nadie nos da pelota vivimos todos los dias mamando puteadas y quilombos, el ejemplo para nos son ustedes y no nos dejan nada bueno……………
Comparto las » ilusiones» de que este pais llegue a ser mejor, pero no solo podemos esperar a que un presidente cambie algo, somos tambien nosotros mismos los que debemos cambiar nuestras costumbres, seamos un poco mas concientes y tratemos de tirar todos juntos para un mismo lugar, con sus posturas , o diferencias, pero para un pais mejor, cuando todos los argentinos actuemos como corresponde, recien con suerte podremos lograr gobernantes a nuestro nivel, mientras tanto, los argentinos, tenemos los gobernantes que merecemos…
Que pena me dan los homofobicos..
No tiene desperdicio … yo se q no tengo ningun derecho de opinar, porq hace 4 años q me fui del pais, por eso mismo q nombra Fernando … uno se cansa q romperse el culo, para q otros se lleven sueldos 10 veces mas q el tuyo. Laburando en el estado, vi cosas q no eran coherentes y creo q siguen sin serlo.
Pero como todo argentino … espero q las cosas tomen otro rumbo … yo quiero volver … pero la verdad, sigo sin entender la mentalidad de la gente … votar (si es q ella gano legitimamente, cosa q dudo) sin saber … votar por votar. Ojala algun dia todos tomen conciencia y se den cuenta q la lacra q nos gobierna, cada vez viene peor … empecemos a demostrarles a los politicos q somos mas inteligentes, mejores personas y q no queremos q nos sigan cagando como lo vienen haciendo desde hace años.
Argentina y los argentinos se merecen algo mejor … si queremos mantener a los jovenes adentro del pais, tenemos q empezar a cambiar nuestra mentalidad y sobre todo, tratar de elegir mejores politicos. No esta mierda de persona q lo unico q hace es querer hacerse la Eva Peron y ni siquiera sabe como hablar.
Gracias.
y vos me das mas pena todavia … por gente como vos, existen los asesinos. Y no soy lesbiana ni gay ni nada … solo q no soy ignorante.
Bueno, cada uno tiene sus razones, pero creo que deberiamos hacer un poco de historia. Los argentinos » siempre » puteamos al gobierno de turno, a no ser cuando tenemos el dolar 1 a uno, claro. En realidad pienso que es el resultado de una sociedad enferma, con algunos queriendo que las cosas cambien y no podemos contra la corriente. No dudo de lo que dice Peña, pero que no se haga el sorprendido, o cuando se mudo a Argentina ayer?
Esto ocurre desde hace mucho tiempo y en todos los ambitos. en muchas provincias , ciudades y pueblos. Es la ley del gallinero. No hay derecho a discriminar, pero pregunto = Somos todos iguales?…
D Elia es el unico sorete que existe me da asco la gente que se deja llevar por la plata (sobornos) a el le encanta golpear a la gente igual que a los gendarmes,hablando de otro tema :el tren bala tanta plata a la basura para que los unicos que se suban sean los politicos y gente adinerada,los pobres se joden como quien dice.
muy buena la carta de fer a cristina…la verdad,me gusto lo que dijo de d elia! pienso lo mismo,se desboca demasiado y no le conviene!
gracias fernando por hacer publica tu carta,dejarnos conocer a tus seguidores(me incluyo) tu opinion!
espero que la presidenta haya leido varias veces esta carta porque,la verdad,no tiene desperdicio!
gracias nuevamente…
besitos!!
Delia es la muestra publica de este gobierno dictatorial, siempre se supo que la ultra izquierda es mucho peor que la derecha ( espero que se den cuenta los giles que andan con remeras del che) ANARQUIA EN EL REINO DE KRISTINA. Aprendamos a votar todos me incluyo. Un fuerte abrazo Fernado amigo.-
hola hola hola! fui increible como todo lo q el hace.
pero creo q no hay nada q pueda contra ellos, seguirá asi nuestro país? podra alguien ayudarnos? mmm no creo la gente cada vez es mas hueca q se creen un discurso tonto y se arreglan con un bolson! los q tenemos cabeza somos los q tenemos q ayudar a este tipo de gente.
el pais democratico se perdio. El reclamar justicia hace q todo se ponga a tu contra
Solo ayudemos a la ignorancia a q pueda crecer y a q no le laven mas el cerebro…
Bien!! Muy bien…Peña solo se expresa…como le parece…como lo que es… es un artista…con todo lo bueno y malo que significa conjugar esa accion con la de ser argentino o la nacionalidad que te toque…lo bueno que esta pasando en esta sociedad es que esta quemada,que se termino…y el que quiere y piensa no se quema…los dinosaurios se extinguieron porque no se adaptaron…el cosmos no le pide permiso a ninguna especie , avanza y si esa especie se extermina es por propia discapacidad de supervivencia…el hombre integro cambia,muta,se trasviste,parece contradictorio para la necesedad de los sabios que solo leen los prospectos de un medicamento vencido.
Puede ser que los que bombardean a Peña aprendan a escribir?. Tal vez gente como él hace falta en este país para abir mas de una cabeza.
alabar a una persona capaz y orgullosa de sentir odio… me parece que la estan pifiando mal…
Gracias por todo Peña… te voy a extrañar horrores!
GENIO! Es la única palabra con la que se pudo y se puede definir a Fernando Peña.
UN VERDADERO CAPO.
esta gente que quiere perdurar en el poder, no piensa en la finitud de la vida. cuantoa años lses quedan para disfrutar todo lo que roban, a ellos y a sus descentientes, Cuidado¡¡viene un sunani y se lleva todo. tantos millones y milloes de dolares que se habla y uno , dos , tres no se cuantos chicos de tez oscura y pasanto todo el dia en la calle piden para poder comer un pedazo de pan, etc. claro ellos no los ven dentre de sus vidrios polarizadoslde que planes sociales nos hablan, ahora con la inflacion mmucha mas gente se muere de hambre y con el frio? y los chicos se siguen pudriendo el cerebre con el PACO. qie verguenza sient a los 73 años, y que la jubilacion es una misera, esperan que se mueran todos los viejos?, ojala elllos lleguen.
Carta abierta de Fernando Peña a C. Kirchner: http://www.pablogarin.com.ar/2008/03/31/carta-abierta-de-fernando-pena-a-cristina-kirchner/