Deep Purple se adueñó de la segunda jornada del festival. Info y videos de un día lluvioso pero donde no faltó el rock.
La segunda jornada del festival, transcurrió entre nubes y llovizna que duraró toda la tarde-noche. Igualmente las 22mil personas que estaban allí no dejaron de disfrutar el Cosquín aun así con un poco de lluvia y barro entre la multitud; lo que ya se ha convertido en una característica de las últimas ediciones.
Dejando de lado el clima, la jornada arrancó con Eruca Sativa a las cinco en punto. Sacando afuera todo el funk rock para los tempraneros y también para los que iban llegando a las apuradas para no perderse ni un detalle. Estos cordobeses presentaron algunos de los temas del disco debut La carne e incluyeron un potente cover de Eleonor Rigby de los Beatles. Hubiera sido mejor si tocaban un poco más tarde.
Después en el escenario punk, les tocó el turno a los rosarinos Cielo Razzo, que junto a Bulldog fueron dos potencias de la música que traspasó las fronteras de Chicago a Argentina. Seguidos por Los Cafres con su set de reggae roots con todos los hits radiales: Loco, Pobre Angelito, Bastará y La receta, y junto al son del coro “y dale, dale cafres”, animaron a unos cuantos a bailar. Sobre todo al público femenino.
Al termina, Guillermo Bonetto, el cantante, se despidió con un cantito que de alguna manera adivinaría lo que sucedería mas tarde “…smoooke on the water…”
La hora del debut de No Te Va Gustar había llegado, estos uruguayos aguantaron varios años de espera como destacaron en una entrevista en la transmisión de LAVOZ.com.ar
La banda liderada por Emilio Brancciari se desempeó exitosamente para ser la primera vez. Arrancaron compartiendo unos temas de su reciente disco El camino más largo (que van a presentar oficialmente en el Luna Park y el 1º de mayo en La Vieja Usina) con homenaje al “Bocha” Sokol incluido. Después siguieron con Pensar, Fuera de control o el reggae Verte reír, para poner a la gente a bailar y que de paso, le pegaron una festejada versión de Mañana en el Abasto, el clásico de Sumo.
Para el cierre se encontraron con sus compatriotas La Vela Puerca, quienes estuvieron como invitados y se prepararon para su propio show el que dio como resultado un ambiente lleno de clásicos como El viejo, De atar Zafar o El señor, que quizás estén incluídos en su próximo CD y DVD en vivo a editarse en pocos meses.
A las once o’clock Deep Purple ingresaba al festival para darle el toque inolvidable en su segunda vuelta a la provincia (la anterior en 2007). La banda británica dejó a todo el predio sin aliento (aunque algunos cientos de punkies saltaban con 2 Minutos) desde la primera nota de Steve Morse, sin dudas la estrella de la noche, con sus riffs y solos fabulosos.
Inclusive porque la voz Ian Gillan sintió la seguidilla de shows y no lució como otras veces: igual el “viejito” (con onda) la manejó bien. Y tras Highway Star, el clásico de Machine Head (1971), vino Into the Fire y Strange kind of woman.
La línea final fue arrasante: Perfect strangers, Space Truckin y el que está en boca de todos: Smoke on the water. Fue la única banda del festival que hizo bises: Hush y Black Night. Cuarenta años sobre el escenario.
Cerca de la una de la madrugada subió Almafuerte, justo cuando la lluvia volvió para quedarse y muchos prefirieron abandonar el predio. Aun asi, Iorio y sus compañeros repasaron los clásicos metaleros uno tras otro darle fin a esta jornada inolvidable.
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