La pedofilia es la atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes.
Este flagelo social, aunque no es nuevo, se hace más frecuente de la mano con el aumento de la penetración de la internet alrededor del mundo.
Al igual que en otros países, Panamá no está exento de casos de pedofilia mediante la internet o pornografía infantil. De hecho, durante el año pasado varios de estos casos acapararon los titulares de los distintos medios nacionales, incluso hasta figuras públicas se han visto involucradas en estos escándalos.
Un delito sin rostro
El especialista de seguridad informática Martín Trabucco –de la empresa Digital Trusted Intelligence Security– explica que resulta muy cómodo que los pedófilos se valgan de la internet para intercambiar material pornográfico que involucre a menores, debido a que no hay un contacto “cara a cara” entre los involucrados. Además, la red le da la suficiente intimidad y anonimato a los individuos para relacionarse con otras personas de manera casual.
Y las cifras no se pueden subestimar. Según Trabucco, la industria de la pornografía infantil mueve cerca de 7 mil 500 millones de dólares mensuales alrededor del mundo.
Tampoco se puede obviar a ese segmento de la población, agrega Trabucco. “Por lo general, son personas educadas que lucen como cualquier otra persona, incluso están organizadas para lograr sus objetivos”, explica.
El especialista muestra como referencia de su afirmación al Partido del Amor Fraternal, la Libertad y la Diversidad, inscrito en Holanda. Dicho colectivo busca en ese país la reducción de la edad legal para mantener relaciones sexuales con menores de edad de 16 a 12 años así como la legalización de la pornografía infantil y el sexo con animales.
La caza de pedófilos en la red
No obstante, la pornografía infantil y su intercambio en la web es prohibida y penalizada en la mayoría de los países. Uno de los métodos usados para dar con el paradero de los internautas pedófilos, según explica Trabucco, es el “phishing”, como se le denomina en la jerga informática a los procesos para adquirir información confidencial de los pornógrafos, de forma “fraudulenta”.
Generalmente se envían correos “infectados” con un virus que se instalan en las máquinas de personas que son miembros de las comunidades de pornografía infantil.
“Una vez nos tomó seis meses capturar a una pareja de esposos del exclusivo barrio de La Recoletta (Argentina). Yo adopté la identidad de una niña de 12 años que pasaba mucho tiempo en su casa sola, ellos desde que me contactaron por primera vez hicieron todo lo posible para hacerme sentir en confianza y durante toda la investigación –conjunta con la Policía de Buenos Aires– intercambiamos información personal. Al final, me propusieron que los visitara en su casa, un fin de semana, y allí los capturaron las autoridades”, cuenta.
Perfil
Pese a no existir estadísticas exactas acerca del delito, Trabucco estima que en el 70% u 80% de los casos están involucrados personas del sexo masculino. En su mayoría son personas con altos niveles educativos, profesionales, que pueden oscilar entre 25 y 40 años, “aunque también los hay mayores”, dice el especialista.
A principios del mes de febrero, un informe de la policía italiana, anunciado en el congreso “Infosecurity 2007, sobre seguridad en la red”, detalla que se descubrió que cuatro mil páginas de internet ofrecen imágenes de contenido pornográfico de niños, en ese país.
Un cable de la agencia de noticias española Efe explica que tras siete años, los agentes italianos revisaron 247 mil 938 sitios web y se llevó a la cárcel a 166 personas, 3 mil 187 fueron registradas y otras 3 mil 483 fueron denunciadas.
Trabucco asegura que sólo se conoce “la punta del iceberg”, pues en sus estimados, existen unos dos millones y medio de sitios en la internet que ofrecen pornografía infantil.
Protección
Aunque es casi imposible controlar todos los “movimientos” que hacen los menores de edad en la internet, los expertos sugieren a los padres compartir la información relacionada con ese tipo de actividades.
“Lo fundamental es mantener una comunicación abierta con los más chicos, siempre es mejor prevenir antes de que ocurra un ataque”, concluye Trabucco.










yo cuando entro a los chats y veo a tipos grandes queriendo verse, encontrarse o tener cyber sexo con chicas menores me da mucha impotencia, definitivamente el chat no es para los menores, tengo una hermana e intendo protegerla del chat y del msn, lo mejor que puedo, intenbtando no dejarla sola miuentras usa internet.
Lo que decis es cierto tarde 10 meses en responderte y la situacion es igual o peor, los administradores de http://elchat.com no hacen nada para prevenir el intercambio de pornografia infantil ni el grooming.
Hasta ahora lo unico que podemos hacer es hablar con los mas jovenes y tratar de advertirles del peligro.
hola!!! a mi me gustaría ke alguien de alguna red de caza pedofilos investigue o enganche a uno ke me parece es un degenerado……..
tengo su facebook y si me acepta conseguimos el mail !!!
en fin…… x favor alguien se comunike conmigo lo antes posible a mi mail!!!
se los agradecería!!!
abrazos!
CABALLÍN.