Actualmente todos estamos tan acostumbrados a vivir rodeados de aparatos tecnológicos que concebir una vida sin ellos parece tarea imposible. Pero, ¿qué nos sucede cuando fallan? Aquí es donde aparece la “tecnofuria”.
Según un estudio reciente del Centro de Investigación estadounidense Pew Internet, el 48% de los adultos que son usuarios de Internet precisa ayuda para la instalación de un dispositivo nuevo, para usarlo o arreglarlo.
En este análisis, 6 de cada 10 usuarios se sintieron “impacientes», 5 de cada 10 se sintieron “desalentados” y 4 de cada 10 también “confundidos” al ver que los aparatos tecnológicos tenían problemas. Entonces, aparece la “tecnofuria”. Se trata de una sensación se sentirse inútiles, desbordados y agresivos que hace que la violencia se vuelva en contra de los aparatos.
Según Enrique Novelli, miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), esta sensación está relacionada con un sentimiento de pérdida de control, de sentirse inoperante, impotente y excluído. No debemos olvidar que las personas de más de 50 años por lo general no están acostumbradas a lidiar con la tecnología. No hace falta aclarar que es este sector de los adultos el que más sufre la situación, ya que dependen de los más jóvenes para incluirse en el mundo en el que se desenvuelven a diario.
Teniendo estos factores en cuenta, podríamos decir que la tecnofuria va más allá de un simple enojo con la tecnología. ¿Hasta dónde llegará?









