
Se trata de una estafa cibernética. La víctima recibe un correo electrónico que promete un fácil empleo donde puede trabajar desde casa y ganar dinero extra ayudando a empresas a pagar a clientes de otros países. Entonces, se requiere a la víctima que abra cuentas bancarias en su nombre, que acepte pagos anónimos a esas cuentas y que luego los reenvíe a través de una transferencia bancaria a otro lugar, normalmente al Este de Europa. A la víctima se le ofrece una comisión por su rol de intermediario. Lo que esta persona no sabe es que está ayudando a efectuar pagos ilegítimos y que está actuando como “mula” en la estafa. Los títulos de trabajo ofrecidos en los correos electrónicos son “representante de ventas internacionales” o “jefe de transporte”.
No se trata de otra cosa que el típico crimen de blanqueo de dinero pero con el estilo propio de Internet.
Lo más triste de este asunto es que las víctimas, son los más proclives a ser arrestados.
Se recomienda precaución con esta clase de correos. A todos nos pueden llegar.









