La 6ta tarde noche del Pepsi Music hizo volver al sol a Buenos Aires que arrancó en el club Ciudad con los shows de Zumbadores , Bulldog y Pampa Yakuza. Más tarde llegó el turno para Hijos del Oeste con Toti Iglesias quien trepó por la estructura a lo Juanse Paranoico mientras sonaba «Satisfaction» de los Stones.
Cuando el sol se acostaba tras los edificios, los Ratones Paranoicos arrancaron con temas de toda su historia como «Sucio gas» «La alfombra», «Banda de rock and roll» y «Cowboy» y parecía que todo terminaba, pero el grupo retornó para una incandescente versión de «Sigue girando», fuera de programa, generando una gran ovación entre sus seguidores.
Antes de que se haga de noche, apareció Pier, quien no puso en escena su infaltable (e insoportable por quien suscribe) «Sacrificio y Rock and Roll», pero sus fanáticos incondicionales festejaron y cantaron otros éxitos como «La ilusión que me condena», «Mar de sangre», y «Jaque mate».
Llegaba el turno de Las Pelotas y toda la incógnita para ver como sería un show de estas características sin Sokol en el micrófono (hacía bastante tiempo que no se lo notaba en el escenario igual) ¿El resultado? La banda perdió desfachatez, pero ganó musicalmente mucha solidez y calidad y mostró a un Daffunchio más suelto y con un feeling muy particular con el guitarrista Sussmann.
Hacia el final Roberto Pettinato compartió el escenario la última parte del recital, y, como no podía ser de otra forma, los momentos más calientes estuvieron en las versiones de «Mañana en el Abasto» y «El ojo blindado»; dejando en claro que Luca vive en los musicos que continuaron su legado.
Entre el final de Las Pelotas y la espera por The Cult, sonaron los alemanes de Beasteacks, una exhibición de hard rock y punk. No lograron reunir demasiada concurrencia frente al escenario, y no conectaron con la gente pese a que su vocalista, Arnim Teutoburg, hasta se arrojó en un salto mortal sobre el público.
Ante más de 15 mil espectadores, el cierre de la noche a cargo de los ingleses de The Cult, para muchos, la mejor presentación hasta el momento de un grupo internacional.
El delirio del público se desató con el primer tema:”Nirvana” pasadas apenas las 22. Temas como como «Rain», «Lil Devil», «The Witch», «Fire Woman», «Edie (ciao baby)», «The Phoenix», «Wildflower» y «Love removal machine», fueron parte del grandioso show. La despedida fue llevada adelante por los temas «Sweet soul sister» y «She sells sanctuary».
Una curiosidad: uno de los músicos llevaba una corbata con los colores de Boca, equipo que el frontman Astbury nombraba de manera muy seguida.
Se respiraba un aire a Calamaro, pero eso es otra historia.









