Las serpientes pitón son unas de las especies constrictoras más grandes en el mundo y son conocidas por comerse animales de gran tamaño y niños. Estas serpientes matan a sus presas por asfixia, agarrándola primero con la boca y enrollando rápidamente su cuerpo alrededor de ellas.
Una vez así, se ejercen presiones altas sobre las costillas y pulmones de su presa, que de este modo no pueden inhalar. En esta caso, el cocodrilo dio pelea hasta el final, pero la pitón logro tragárselo vivo mientras el reptil daba sus últimos movimientos.











