Ser la banda nueva

Ver a un joven con la ñata contra el vidrio en alguna tienda de instrumentos resume un anhelo que tienen miles de adolescentes:
formar una banda de rock. Aquellos con suerte habrán encontrado en sus casas una vieja guitarra criolla durmiendo en algún armario polvoriento, la cual se termina convirtiendo en la víctima de los primeros acordes. Pero tarde o temprano llega el momento en que es necesario electrificarse. Y mal que pese a muchos, armar una banda no sale nada barato.

Supongamos que la intención es equiparse en formato de trío (un guitarrista que además cante, un bajista y el baterista) con instrumentos nuevos. Un recorrido por algunos locales de venta de instrumentos arroja datos para tener en cuenta.

Una guitarra eléctrica estándar, modelo stratocaster, puede conseguirse por unos $ 280. Algo de mayor calidad, con micrófonos dobles, buena madera y una correcta terminación, cuesta alrededor de $ 450. A la hora de los graves, por $ 390 se consigue un buen bajo. Uno del tipo jazz bass, con mayor versatilidad a la hora de los sonidos, cuesta unos $ 440. Y una batería decente, de cinco cuerpos con un plato crash, otro ride y las baquetas, oscila entre los $1000 y los $ 1200. En algunos casos, la banqueta viene incluida.

Bien. Tenemos los instrumentos, pero aún faltan los amplificadores. Uno de guitarra, de marca nacional y de 30w –lo mínimo para tocar en un grupo– cuesta aproximadamente $ 380. De bajo y de 40w se puede conseguir por $ 670, pero lo recomendable es que el amplificador tenga más potencia, para que el sonido grave no quede opacado por los agudos de la guitarra. Si la billetera ya empieza a apretar, es mejor parar ahí.

Una opción más económica y muy utilizada a la hora de amplificar el sonido es un bafle conectado a una consola. Pero hay que tener cuidado, porque si al equipo se lo fuerza mucho a volúmenes altos, el cono del parlante se puede quemar. Algo muy básico, consola de cuatro canales y un parlante de 70w, cuesta entre $ 650 y $ 800. Y no nos olvidemos de los micrófonos, que se pueden conseguir desde los $ 30 (de pésima calidad para tocar en un grupo) hasta los profesionales que rozan los $ 500.

Hagamos cuentas: tres instrumentos de aceptable calidad + un micrófono decente + dos amplificadores + una consola con parlante, dan un total de unos… $ 3800. También está la opción, claro, de comprar instrumentos usados, con lo cual los costos se reducen bastante.

Calidad vs entusiasmo

¿Qué conviene hacer? ¿Ahorrar por años hasta poder comprar la misma guitarra que tiene Slash o adquirir ahora mismo una bien económica? ¿Es mejor tener una batería con los parches destrozados o seguir esperando a que un tío generoso se juegue para nuestro cumpleaños? Desde la tienda Musicor recomiendan que si la idea es armar una banda y no se cuenta con mucho capital, “lo mejor es comprar instrumentos económicos. Porque si uno sigue esperando hasta tener cosas de alta gama, en algún momento se pierden las ganas”.

Adrián Vanadía, bajista de la banda cordobesa Ojos de Piedra, coincide con esa idea. Y comenta acerca de su experiencia. “En mi caso fue progresivo. Todo depende del interés que tengas. De mi grupo de amigos que comenzamos a tocar algún instrumento a los 12 o 13 años, hoy solamente quedamos dos que todavía seguimos. Lo ideal es empezar con algo barato y después progresar. Y una vez que se tiene en claro el sonido que estás buscando, ir adquiriendo instrumentos de mayor calidad”.

Consejos finales

Está demostrado que para ser una estrella de rock se necesitan, además del dominio técnico y la actitud, sus buenos pesos. Por eso, es mejor saber de antemano qué nos depara el destino de acuerdo al instrumento que hayamos escogido.

» Guitarrista. Pros: se puede tocar la viola en soledad y también llevarla a las juntadas entre amigos. Contras: siempre te piden alguna que no sabés. Si hay mucha humedad se hace imposible de afinar.

» Bajista. Pros: algunas canciones son muy simples de aprender. Saber tocar bien el bajo da chapa de buen músico. Contras: las cuerdas no son baratas. En los recitales, muy pocos prestan atención al bajista. A no ser que seas el próximo Malosetti, tocar el bajo solo resulta bastante aburrido.

» Baterista. Pros: tocar la batería te hace parecer un tipo duro. Un buen batero llama la atención en los shows. Contras: es el instrumento más caro. Sos el que más tiempo tardás en la prueba de sonido. Armar y desarmar la batería es muy cansador.

» Cantante. Pros: poner el micrófono en posición y decir «uno, dos, tres, probando» lleva menos de un minuto. El cantante acapara la mayor cantidad de miradas. Contras: si la banda suena mal, los primeros abucheos y objetos contundentes tienen un solo destinatario. A no desafinar.

Por JOSÉ HEINZ | jheinz@cordoba.net

2 COMENTARIOS

  1. bueno, es muy cierto todo lo q’ esta relatado en esta web, soy un joven de 18 años se tocar guitarra acustica y ahora quiero formar parte de un grupo siendo el bajista del grupo, pero no entiendo por q’ puede ser muy aburrido.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí